1 de julio de 2014

Esto muere.

Ya no hay más silencios, ya no hay más sonrisas, ya no hay más oscuridad placentera, ya no hay nada que no sean lágrimas que se escapan, temblores incontrolables y dolores de cabeza.

Los días se van y sigo acurrucada, luz apagada, mente sin palabras.
-Tiempo, vete.

No consigo hablar, no consigo hacer entender lo que siento, ya no me importan, ya no me importas. No quiero saber, no quiero nada más que la oscuridad.
-Hay otra verdad más verdadera. 

Y es que el tiempo se va y se queda. Se da prisa y se pausa. Siempre, siempre, siempre a la vez.

-Un cambio, una mejora. 

Acurrucada, callada y sola es como he estado y parece que es como seguiré. 


Mi mente está rota. 

No hay comentarios: