Lo echo de menos, te echo de menos. Sobre todo tus silencios ahogados, acallados por aquella sonrisa de ojos brillantes iluminados por todas esas ideas e ilusiones que corrían por tu loco cerebro imaginando un futuro no muy lejano que nos uniría, y yo ajena a todo, embelesada, amada, feliz creando recuerdos de aquellos momentos fugaces en los que el tiempo parecía ralentizado por tu presencia, como si él también quisiese aprovechar y deslumbrarse contigo.
Me gusta recordar como nos conocimos, recordar la curiosidad del momento.
Me gusta recordarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario