9 de marzo de 2014

Sonrisas.

Lo echo de menos, te echo de menos. Sobre todo tus silencios ahogados, acallados por aquella sonrisa de ojos brillantes iluminados por todas esas ideas e ilusiones que corrían por tu loco cerebro imaginando un futuro no muy lejano que nos uniría, y yo ajena a todo, embelesada, amada, feliz creando recuerdos de aquellos momentos fugaces en los que el tiempo parecía ralentizado por tu presencia, como si él también quisiese aprovechar y deslumbrarse contigo.

Me gusta recordar como nos conocimos, recordar la curiosidad del momento.

Me gusta recordarte.

No hay comentarios: