Quiero su voz en el aire, quiero su risa pausada en el tiempo, para mi, para siempre.
No es lo que creéis, no es lo que pensáis, no es lo que parece. Es adorar, es ese respeto cuando está presente, esa confianza, esa esperanza, esa energía que se crea, ese ambiente, ese momento, es la felicidad de estar ante una gran persona, admirarla, creer en su palabra, en su juicio, en su mirada. Es mirar a esa persona y saber que es increíble, que es una de esas personas irrepetible en tu vida. Es saber que jamás volverás a tener un momento igual.
Se fue de mi vida sin que nadie quisiese que fuera así, se fue por obligación, porque no había forma alguna de que pudiese quedarse y quizás, estoy casi segura de que por eso es por lo que duele tanto.
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