2 de mayo de 2013

Volviendo por el mismo camino.

No sé contra quién voy, no sé contra lo que estoy chocando constantemente, no sé cuál de todas estas piedras es la que no para de hacerme tropezar.
Ya no sé qué creer, no sé si podré seguir así.
No tengo ni idea de en qué es en lo que estoy fallando. Día tras día me quedo sin fuerzas ni ganas de volverme a levantar.

Miradas, sonrisas, abrazos y palabras sinceras. ¿De verdad?

Me pierdo una vez tras otra, mi fuerza viene y va, mis ganas de seguir soñando desaparecen por momentos.
Ya no sé dónde quedó aquel apoyo, aquella pared sobre la que descansar, aquel suelo firme sobre el que caminaba tranquila. Todo se fue, todos se fueron y yo, ilusa, me quedé por esa inútil fe de que todo puede salir bien alguna vez.

Noto como crece la desconfianza, la locura, la decepción, la desesperanza, el miedo y todo lo que pensé que había expulsado por mucho tiempo.

El insomnio ha vuelto.

No hay comentarios: