Cierro y abro los ojos sin saber qué hacer. Cierro los ojos deseando soñar, deseando desear la realidad, los abro intentando enfrentarme a lo que se impone repitiéndome que no es más que un mal temporal.
¿Y si pudiera sonreír de verdad cuando estoy sola?
Amo el silencio, amo la soledad porque es cuando mis miedos aparecen y siento que puedo llegar a conocerlos bien para así encontrar sus puntos débiles y acabar con ellos.
Amo cuando mi corazón palpita lento y al fin siento que puedo respirar con normalidad.
¿Y si pudiera...?
Me acurruco en mi cama sopesando pros y contras una y otra vez. El vacío esta ahí, siempre envolviéndome. Miles de risas suenan en mis recuerdos, miles de sensaciones recorren mi piel pero ¿Y si os digo que ya apenas lo siento?
Mirando más allá de lo que mis ojos me permiten, queriendo oír mas allá de lo normal, queriendo sentir más profundo de lo que alguna vez hice. Más, siempre un poco más allá y así hasta alcanzarte, así, sin parar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario