A veces me siento derrotada, cansada e inútil pero no dura mucho, esa no soy yo.
Dejar cosas atrás no es ni correcto ni incorrecto, es natural y si, a veces duele pero no se puede avanzar con sobrecarga.
Siento una mezcla entre lentitud y rapidez que no consigo explicar. Siento como si el tiempo no avanzara mientras que a la vez va a gran velocidad escapándose como siempre hace. Sé que no lo estoy aprovechando, tardé en darme cuenta. ¿Más vale tarde que nunca?
Mis palabras se escapan entre silenciosos susurros - Sé que no hay mucho que entender sobre lo que digo, que cambio de tema a cada nada debido a todo lo que me da vueltas por la mente y que puedo llegar a ser contradictoria debido a que a veces manda ésta y otras tantas mi corazón sin llegar a ser capaz de elegir un bando, pero también sé y aseguro que estoy en ello. Siempre lo estoy.
He dejado atrás a personas que me importan, he dejado de mostrar aquel interés que me caracterizaba, he dejado de centrarme en quien dio mucho por mi y lo siento pero es que desde un tiempo hasta ahora me he dado cuenta de que ya no soy la misma, muchas de esas "leyes" que me imponía han ido desapareciendo, se han esfumado y puede que no quiera que vuelvan. Quiero ser feliz y cada vez me doy más cuenta de que como mínimo debo cambiar algunas de esas leyes. Es hora de dejar de ser tan dura conmigo.
Esto no es más que una larga cita conmigo misma en las que hay que hablar de muchas cosas que quedaron pendiente.
Me estaba cortando mis propias alas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario