25 de enero de 2013

Notas al aire.

Con el tiempo dejamos de prestar atención a esas cosas que nos dan felicidad para dejar paso a la monotonía y las miradas cansadas. Pasa sin que nos demos cuenta, llega sin avisar y se instala en nosotros cual parásito. Aleja de nuestras mentes cualquier idea de relajación y nosotros tan inocentes no nos percatamos hasta que no sentimos que se nos cae todo encima, y aun así a veces no hacemos nada para evitarlo.

Tantas cosas resumidas en la palabra "oscuridad" ¿Por qué la atribuimos a malos momentos? Las personas más frágiles se esconden en ella, no todo lo que hay en la oscuridad es malo. Están esos que se refugian en ella buscando esa soledad y paz que cualquier otro sitio no da. La oscuridad es un sitio para sentir, para encontrarse sin necesidad de ver, tan sólo de centrarse en uno mismo, en el inmenso universo que cada uno guardamos y que pocos logran entender.
Nadie sabe qué guarda la oscuridad por lo que sobreentendemos que es algo cruel y despiadado, es lo que tiene el miedo a lo desconocido.

Puede que esa persona asustadiza el día menos pensado encuentre la felicidad en la oscuridad, donde nadie mira, donde nadie juzga.

"La felicidad está en las pequeñas cosas" Quizás lo más adecuado sea decir que siempre está ahí, sólo hay que saber verla, saber donde se esconde y una vez encontrada hacer todo lo posible para no dejarla escapar de nuevo.

"¿Eres feliz? - Y el silencio se apoderó de la habitación. Se esperaba una respuesta que nunca llegó, en realidad nunca hizo falta"

Juzga tú mismo. ¿Era feliz?

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