Para cuando llegó la calma ya no tenía fuerzas siquiera para parpadear. Su cara empapada en lágrimas, sus labios temblorosos y sus manos cerradas eran todo lo que en ese momento alcanzaba a sentir puesto que sus sentimientos volaron lejos en el mismo instante en el que cierta persona se esfumó.
Ahora ya da igual, ahora que ya no hay nada que decir, sentir o hacer, ahora que todo ha acabado en ese mundo que se había creado ¿Qué más puede hacer?
En mi opinión lo único que puede hacer es empezar de nuevo.
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