10 de julio de 2012

Abandóname locura porque a ti también te quiero extrañar.

Cuanto más tiempo permaneces ausente más ganas tengo de hablarte, de contarte mis secretos, de verte sonreír, de tenerte cerca de mi.
No puedo evitar que Morfeo te traiga cada noche junto a él. Ya le hablé, le conté mis preocupaciones pero no me escucha y con una sonrisa te introduce en mi mente cada vez que ésta se apaga.
Sonrío cuando apareces en mi mente sin avisar para después sacudirla intentando hacer que desaparezcas.
Las estrellas participan en esta locura iluminando los pasadizos de la noche que me alejan de ti, pero también los que me acercan y yo, en medio de todo, no se por donde ir. Me perdí entre las calles, creo que me equivoqué con la dirección.
Espero deseosa que salga el sol y me de una respuesta ya que siento que él es mi aliado porque lucha contra Morfeo, consigue que cada mañana al ver su luz salgas de mi mente creando un nuevo día, poniendo distancia entre nosotros, llevando nuestra historia al pasado convirtiéndola en un simple recuerdo. Él ilumina absolutamente todo tanto que casi pierdo la visión dejando que mi intuición me guíe y deseo conseguir así un nuevo camino en el que pueda hallar una respuesta.
Hace tiempo que discutí con la luna porque ella te defendía, cambiaba tus palabras y las convertía en esperanza y poesía. Ella era la aliada de Morfeo y juntos formaban un teatro en el que querían que tú y yo fuésemos los protagonistas por encima de todo y yo no estoy dispuesta a permitir que nadie decida por mi.
El viento me arrastra como si fuese un trozo de papel, me hace volar consiguiendo que deje de pensar, me hace volar hasta el mar donde allí éste me arranca los recuerdos cuanto más me sumerjo en su oscuro fondo donde me susurra palabras imposibles. Más pronto que tarde necesito volver a emerger dándome cuenta de que la noche volvió a caer y de nuevo estoy en medio del laberinto donde las estrellas iluminan de nuevo los pasadizos.

Locura, dime, por favor, ¿Cuándo me vas a abandonar? porque estoy deseando que tú también te marches para poderte extrañar.

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