Por mucho que ame a mis queridas palabras a veces es necesario un pequeño suspiro para poder ordenarlas y darles el sentido y la utilidad que se merecen. A veces se necesita un poco de distancia para poder observar las cosas desde distintos ángulos, intentar verlo todo desde fuera y aunque esa ausencia deje un vacío imposible de explicar, a veces, y sólo a veces, es la mejor opción.
Es bueno saber cuando es el momento de distanciarse de aquello a lo que adoras y ver su valor real, ver si de verdad todo lo que has construido merece la pena.
Ahora, y desde hace mucho, creo saber cual es mi lugar, y aunque lo sepa hay momentos en los que necesito recordarlo, en los que una voz interior susurra esas palabras que tanto deseo apartar.
Hazlo de una vez, persona indecisa.
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