Mientras mis ideas vuelan sueltas por toda la habitación me doy cuenta de que no soy capaz de coger ninguna.
Palabra tras palabra, parpadeo tras parpadeo. Tú sigues ahí y yo aquí, sin movernos, sin darnos cuenta de lo rápido que va el tiempo y de lo lento que palpitan nuestros corazones.
Antes de marcharme me gustaría mirarte una última vez, pero siempre desde lejos, desde donde sé que no puedes alcanzarme.
Desde hoy y siempre, tú, únicamente tú eres mi secreto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario