Ahora va a hacer un año y la verdad es que se suponía que por estas fechas ya deberíamos de estar allí.
Recuerdo que cada vez que intentaba agradecer aquel increíble regalo las lágrimas interrumpían mis palabras y en aquel momento apenas podía entender el porqué.
Unos días antes de tu llamada creía que no aguantaría mucho más y empecé a llorar en el coche, justo antes de entrar a clases. Sentía que me faltaba lo que considero más importante; la familia y quizás para muchos no son más que problemas, malos momentos y discusiones pero eso es porque no tienen una familia como la mía en la que sí, hay problemas como en todas pero también hay personas increíbles.
Puede que para vosotros no fuesen más que unas vacaciones corrientes pero para mi fueron las primeras navidades en familia, con buenos momentos, con fotos y sonrisas. Creo que fue el primer año que sentí que estaba en navidad.
Después de aquello me he vuelto una experta encontrando la felicidad que a menudo le gusta esconderse en los sitios más raros.
Aquel viaje, estar con vosotros, compartir aquellos días es justo lo que necesitaba y es por eso que estoy deseando volver, es por eso que cada día me pregunto cuánto faltará para que el destino nos monte en ese avión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario