Corro y corro sin parar, millones de sitios por ver y ninguno que quiera visitar. Un inmenso bosque se levanta a cada lado y no soy capaz de mirar atrás aunque el deseo de hacerlo me consume.
El sol me ciega, el calor me debilita y mi nerviosismo aumenta a cada paso y no, no huyo, busco.
Siento que la felicidad se aleja con cada paso y que mi mente cada vez es más pesada aunque esté en blanco, siento que para alcanzarla no solo debo caminar, debo pensar y creo que me quedé sin ideas.
Siento que a veces la vida te pone las cosas en bandeja y que nosotros la despreciamos, siempre lo complicamos todo.
Algún día llegaré, lo sé.
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